Esta es una de esas melodias que por mucho que la escuchemos nunca nos cansaremos de ella. Se trata del tema Entre dos aguas que salió, allá por el 1973, de la mano y la guitarra de Paco de Lucia gracias a su gran virtuosismo y dominio… unos aprendemos a caminar sin tener que mirar constantemente el suelo y este señor se dedica a hacer lo que quiere con una guitarra con los ojos cerrados.
Tomando el título del tema musical como referencia y siguiendo un poco la preciosa melodía, hoy hablaremos, como no podia ser de otra forma, de agua, o más bien, del recipiente que la contiene, concretamente de dos botellas de agua que me encantan, cada una con sus determinadas características.
Quien más y quien menos hemos visto o probado alguna vez el agua Vichy Catalán, agua carbonatada de gran tradición proveniente de les Caldes de Malavella. En 2002, el grupo Vichy Catalán le encargó al estudio Morillas Brand Design el diseño de una botella que revitalizara la imagen del agua de Malavella con las premisas de que aunara tradición, modernidad, originalidad sin por ello dejar de transmitir el aspecto natural de dicha agua. Este fue el resultado del proceso de diseño.
Tiene el aspecto de una botella antigua, pero con unas formas muy limpias y suaves que transmiten sencillez y modernidad, y una etiqueta cuya forma nos recuerda a los cantos rodados como una clara alegoría a la riqueza mineral del agua. Como apunte personal, a mi me recuerda a un decantador de vinos (sobre todo por la forma del cuello y la boca de la botella), lo cual le da una imagen de sofisticación y exclusividad que eleva el agua a una categoria superior y la pone al nivel de los mejores caldos.
En nuestra segunda botella cambia por completo el briefing, cuya premisa principal es atraer la atención del público y tratar de innovar en el envase para diferenciarse del resto de aguas. He aquí el resultado.
Se trata de la botella que el galés Ross Lovegrove diseñó entre 1999 y 2001 para la empresa Ty Nant. Está claro que el tema de la innovación lo cumple con creces gracias a esas formas mórbidas que nos evocan la fluidez del agua y que según Ross describió como “imposibles de producir”, ya que se pasó unos cuantos meses desarrollando y documentándose sobre el mundo de las botellas de agua y en un primer momento no se veia capaz de crear una botella lo suficientemente innovadora y bella como para que la gente no la tirase una vez la había usado. Se fabrica en PET como la gran mayoría de las botellas de agua y casi que de cualquier líquido refrescante
El único detalle que no me gusta es el tapón, lo veo demasiado tosco para la asimétrica y esbelta forma del cuerpo de la botella. Como curiosidad, se lanzaron al mercado unas botellas de 30 ml. con spray difusor.
Me encanta el diseño de ambas botellas con sus particularidades, así que ante tal dilema, me decantaría por la que estuviese más fresquita.
*Actualizamos la entrada gracias a esta imagen perteneciente al libro “Supernatural: The work of Ross Lovegrove”. Hasta el molde es bonito coño.






5 respuestas hasta el momento ↓
roberta // Septiembre 16, 2008 a 7:07 pm
Me gusta más la de Malavella, más que nada porque pienso que la otra es más bonita por la foto en sí que por la botella, no sé si me explico. Me parece que el efecto de la luz sobre la botella está muy estudiado y que en persona no es tanto como parece
Aún así está muy bien cómo consigue ese efecto de onda de agua, coincido también contigo en que el tapón le quita mucha parte de su encanto
Besitos!
vikelingo // Septiembre 16, 2008 a 8:07 pm
la foto de Malavella también está muy cuidada y al natural no tiene ese colorcito azulado tan xulo, pero si tuviese que quedarme con una de las dos, también elegiría esta, la de Ty Nant al fin y al cabo es una botella de plástico y eso también quita parte del encanto
un saludo
xiriflus // Septiembre 17, 2008 a 4:11 pm
El tapón hace a la segunda vulgar.
vikelingo // Septiembre 17, 2008 a 9:11 pm
de hecho, en la primera imagen de Ty Nant lleva otro tapón que si va más en consonancia con el estilo de la botella, pero ya se habrían dejado mucha pasta en la botella y optaron por un tapón estandar
Aquí sí hay playa « molestando a hodgkin // Marzo 5, 2009 a 2:59 pm
[...] Myura también de Konstantin (bueno, más bien una imitación), el arroz Sivaris de Pepe Gimeno o las botellas de agua de Morillas y Lovegrove. Pero no vamos a ser cansinos y repetitivos, y hoy hablaremos de una silla que se encuentra en la [...]