Este era una de los lemas que rezaba el anuncio de la empresa Monstruos S.A. en la que trabajaban Mike y Sully, los protagonistas de la película del mismo nombre que creó Pixar en 2001 bajo la dirección de Peter Docter.
En la película los simpáticos monstruos trabajan en una planta industrial que se dedica a asustar a los niños, ya que sus gritos generan energía para el mundo de los monstruos. Mike es un pequeño bichito verde de un sólo ojo que suminstra las puertas de los niños a su compañero Sully, un grandote y bonachón monstruo que se dedica a asustar a los nanos. Un día, por error, se les cuela una simpática niña que hace las delicias de Sully y que pronto se convertirá en su mejor amiga.
El siguiente sofá podría haber formado parte del mobiliario de la casa de Mike y Sully.
Se trata del sofá Morfeo que diseñaron el italiano Stefano Giovannoni y el colombiano Rodrigo Torres en 2004 para la empresa italiana Domodinamica. Quien no haya visto la peli diría que es un sofá diseñado expresamente para ella, y es que esos dos “ojos” que posee el sofá a mi me recuerdan a una especie de monstruito que nos observa mientras nosotros estamos sentados sobre él.
Según sus diseñadores está inspirado en el dios del sueño Morfeo, ya que se trata de un sofá-cama que nos permite pasar desde un agradable rato de lectura gracias a sus dos focos orientables hasta un plácido sueño mientras dormimos en él.
Hoy estoy de un peliculero que no me puedo aguantar


























