Sálvese quien pueda

Menudo diluvio tuvimos anoche, hacía tiempo que no descargaba el cielo tanta agua con tan mala leche, acompañada de rayos, truenos y un viento huracanado. La calle parecía más bien un rio, a las alcantarillas se les acumulaba la faena, y claro, era de esperar que hubiesen coches estancados en medio de un túnel y bajos inundados donde el agua entraba como si del Titanic a punto de hundirse se tratase.

Y ya que hablamos de agua y de hundimientos, la siguiente lámpara nos viene de perlas para ilustrar el post.

Se llama Titanic, al igual que el famoso transatlántico, y podemos observar que razón no le falta, ya que su posición inclinada recuerda a la de un barco a punto de hundirse. Es obra del diseñador Charles Trevelyan y la edita su firma Viable London.

El guiño hace que el objeto tome una nueva dimensión, dándole un toque muy divertido. Lo que normalmente suele ser el pie de la lámpara (en este caso el pie es toda la pieza) se fabrica en madera lacada en brillo y la pantalla en algodón.

Se puede adquirir por unos 470 € aproximadamente.

Juguemos a los acertijos

Día nublado, feo, encapotado… apetece quedarse en casa tapadito con una manta mientras haces alguna cosa improductiva como, por ejemplo, jugar a los acertijos, así que vamos allá:

¿De qué se puede llenar un recipiente para que pese menos?

La respuesta nos la dan dos jóvenes diseñadores franceses, Guillaume Delvigne y Ionna Vautrin.

Como podemos ver, de agujeros, un montón de agujeritos. Y ya que nos ponemos con acertijos, vamos con otro:

¿De qué modo podemos darle color tantas veces como queramos a este recipiente sin necesidad de utilizar pintura?

De nuevo la respuesta nos la brindan Guillaume y Ionna.

Hilo, aguja, un poco de creatividad y algo de paciencia y tendremos un recipiente totalmente personalizado y que cuando nos cansemos podemos cambiarle el aspecto muy fácilmente. Esto es lo que pensaron los jóvenes diseñadores cuando crearon en 2005 los Panier percé (en español cesto agujereado) para la empresa italiana de cerámicas Industreal.

El recipiente se vende con un juego de hilos para realizar los dibujos que proponen los diseñadores, pero aquí podemos jugar con nuestra imaginación y nuestros gustos para crear lo que nos apetezca. Además, según el tipo de hilo (más grueso o más fino) y tipo de trenzado se consiguen diferentes acabados y texturas.

Quien quiera tener uno de estos en casa puede adquirirlos en la web de industreal por 136€.

Desgraciado en el juego…

… afortunado en amores, eso es lo que dice el refrán y parece que se suele cumplir muy a menudo. El pasado dia 30 de Septiembre la empresa Vitra sorteaba 33 piezas de su magnífico catálogo entre toda la gente que había entrado a su web y se había inscrito en el concurso. El único “problema” es que sólo podías elegir una pieza de las que entraban en el concurso, entre las que se encontraban clásicos como la Panton chair, la plastic chair de los Eames y unos cuantos más.

Yo pasé un poco de los clásicos del diseño y me decidí por el siguiente sillón (que por supuesto no me ha tocado).

Se trata del sillón Slow que diseñaron los hermanos Bouroullec en 2006. Es una versión renovada de los clásicos sillones tapizados, dándole un nuevo aspecto, más fresco, ligero y actual, gracias al tejido de punto que recubre la estructura de tubo de acero. Para darle todavía más ligereza, las patas son de aluminio termolacado.

Ya he dicho muchas veces lo mucho que me gustan los asientos tapizados con tejidos transpirables, que además de ser muy fresquitos cuando el calor aprieta, permiten adoptar diferentes posturas ya que el tejido es muy flexible y se ajusta a nuestra espalda perfectamente.

Como siempre, la web de los hermanos Bouroullec es una delicia y nos ofrece además de las fotos de turno del producto, unas imágenes del proceso de creación del sillón que van desde una primera maqueta a escala para ver las proporciones hasta un primer prototipo probado por uno de los hermanos.

Ya para terminar, un nuevo regalo en forma de fondo de pantalla con el precioso Slow, gracias a una imagen tomada durante su presentación en la Feria de Milan (pinchad en la imagen para descargarla al tamaño correcto)

Tapas & SIDI

Siguiendo con el pequeño análisis post-feria hoy le toca el turno al grupo SIDI (Selección Internacional de Diseño del equipamiento para el Habitat), aunque de esta edición podriamos hablar más de temas culinarios que de mobiliario, porque de esto último, más bien poco.

El SIDI monta una especie de bar donde degustar tapas (SIDI & Tapas) creadas por los diseñadores que trabajan con las empresas que pertenecen a dicho grupo, y este año han montado casi un restaurante porque había que rellenar bastante hueco. Pero aún con todo esto, seguía quedando espacio libre, así que decidieron crear una especie de concurso entre productos de las empresas pertenecientes al grupo, para que al menos quedara constancia de que el grupo es mucho mayor de lo que allí se podía contemplar. Había pocas novedades en este “concurso”, casi todo eran productos ya existentes. A mi me gustó una sillita bastante sencilla, uno es así de simple.

Se trata de la silla Roc que el catalán Ricard Vila ha diseñado este año para la empresa valenciana do+ce. Como comenta la propia empresa, es una colección pensada para el contract fundamentalmente, y creo que bajo esa premisa, la silla cumple los objetivos sobradamente. Es muy ligera gracias a su estructura de varilla de acero inoxidable y su asiento de malla de poliester termosellado a la estructura, lo cual la convierte en una silla perfecta para el exterior y, por supuesto, para el interior.

A primera vista no me llamó mucho la atención, pero al sopesarla me sorprendió por su gran ligereza, y el tejido es transpirable, lo cual es algo que, personalmente, me parece muy acertado.

La empresa do+ce no acudió este año a la Feria y optó por presentar las novedades en el showroom de sus instalaciones.

Por cierto, no he comentado nada de las tapas porque tenía el estomago un poco revuelto y, experimentos los justos.

DesNUDE

Se acabó el verano hace dias, y ya no sólo por el equinoccio de otoño, sino que empieza a hacer un poco de frío y las lluvias han hecho su aparición. No me gusta mucho el verano por el calor que se pasa, pero reconozco que se está muy a gusto cuando estás en casa con poca ropa pegándote una buena siesta o simplemente haciendo un poco el vago.

Dentro de Habitat Valencia Forward hay un pequeño y estrecho espacio (yo diría diminuto) dedicado a los jóvenes diseñadores en busca de hacerse un hueco en el panorama profesional, se trata del Salón NUDE. A mi me entristeció bastante cuando lo ví, y no porque algunos trabajos no den la talla, sino más bien porque parecían desechos dejados caer en medio de un vertedero (estaban en mitad de un pasillo al lado de las cafeterías), era algo así como si estuvieses desnudo cuando estás en tu casa, pero sin estar en casa. Y todos van con la mayor ilusión del mundo, gastándose un pastón para tener ese rinconcito de mala muerte.

Y ya que hablamos del NUDE, vamos con un proyecto que me llamó la atención.

Se trata de los apliques Complexcity obra del diseñador coreano Lee Jang Sub. En estos apliques se juega con el entramado visual de las calles de ciudades como Seúl, París, Roma o Moscú, calando ese callejero en el papel, a través del cual pasa la luz consiguiendo crear un ambiente diferente, además de actuar como una especie de cuadro decorativo retroiluminado.

Esta última imagen es del London Design Festival de este año cortesia de designboom.

Habitat Valencia Fast Forward

Quien más y quien menos nos ha pasado alguna vez encontrarnos por casa una antigua cinta VHS llena de polvo en algún cajón y es que hoy el DVD es amo y señor del “cine en casa”. Creo que la mayoria de nosotros alguna vez hemos pulsado el FF (Fast Forward) del mando porque queriamos ver ese trozo final de la peli que tanto nos gusta, y nos tirábamos cinco o seis minutos hasta que llegaba a la parte que queriamos ver.

Hoy acababa la Feria del Mueble, Iluminación, Arte y mil cosas más de Valencia (Habitat Valencia Forward). La semana que viene supongo que saldrán los balances que hace la Feria sobre esta edición y seguro que dirá que a pesar de la crisis han sido unos resultados aceptables en cuanto a visitantes. La verdad es que los visitantes habrán salido bastante decepcionados porque daba bastante tristeza pasearse por la Feria, muy pocos expositores, el SIDI creo que tenía menos participantes que ningún año, poquísimas novedades… la verdad es que el visitante de turno podía coger el mando y darle al Fast Forward para ver la Feria ya que se visionaba en menos que canta un gallo.

Para que la entrada no sea tan triste como esta Feria, vamos con una de las 25 sillas que formaba parte de la exposición ±100 patas, un homenaje que realizaba la Feria al diseñador valenciano Ximo Roca por sus 25 años ejerciendo esta bonita profesión.

Se trata de la silla Loop que diseñó en 2006 para la empresa valenciana Federico Giner. Como su nombre ya nos indica, su particularidad radica en esos dos agujeros de la carcasa, como las dos “o” que contiene la palabra Loop, y que dependiendo del punto de vista parecen un círculo perfecto o bien un agujero hecho al azar. La carcasa es de formas suaves y orgánicas, envolviendo toda la espalda del usuario.

La carcasa de la silla se realiza en contrachapado acabado en diferentes tonos, con la posibilidad de tapizarla y la estructura bien puede ser de tubo de acero cromado en su versión de cuatro patas o de inyección de aluminio pulido en su versión de pie central, el cual puede llevar ruedas opcionalmente. La versión de cuatro patas es apilable, por lo que la hace una silla excelente para contract y para hogar, mientras que la de pie central se puede utilizar como silla de oficina.

Esta, como las otras 24 sillas de la exposición estaban colgadas del techo como si de columpios se tratase.

Algunas de las imágenes pertenecen al programa S’estila de Punt2

She will rock you

Hoy daba comienzo la Feria del Mueble e Iluminación de Valencia, pero ahora con todo el rollo este de querer ser superguays y lavarle un poco la cara para que no dé la sensación de ser una feria regional se llama Habitat Valencia Forward, y todo lo que sea internacionalizarla es una alegria para un sector tan deteriorado.

Cuando uno se pasea por la feria empieza la ruta con muchas ganas e ilusión… de encontrar novedades que nos sorprendan, y conforme vas avanzando vas perdiendo la frescura en las piernas y la ilusión de encontrar algo verdaderamente innovador o al menos, que nos llame la atención tanto como para acercarnos al stand, entrar y curiosear.

La pieza que viene a continuación bien pudiera ser una pieza reclamo de cualquier stand que sirviera para atraer a compradores, y que aunque luego salgan del stand sin haber comprado nada, al menos se queden con el nombre de esa firma que tenía esa pieza tan sorprendente, para quien sabe si en un futuro comprar ese u otros productos.

Se trata de la rocking chair (ya que nos ponemos a modernizar nombres, mejor este que no mecedora) MT3 que creó en 2005 el diseñador israelí (con pasaporte británico) Ron Arad para la Driade. Se trata de una mecedora monocasco que destaca por sus dos grandes ovalos que además de resolver el aspecto funcional del suave balanceo, también le aportan una marcada personalidad que no deja indiferente a nadie.

Se fabrica en polietileno mediante rotomoldeo y destaca su dualidad tonal entre el interior y el exterior de la carcasa. Es apta tanto para interior como para exterior.

En esta entrevista que concedió el diseñador a la RAI explicó cuales eran sus intenciones cuando diseñó la MT3, y me ha gustado que Ron haya sido tan sincero (que a veces brilla por su ausencia en este mundo) al hacer el siguiente comentario:

Algunas de las cosas que hago están solamente para la funcionalidad. Otras veces, sin embargo, estoy más interesado en la forma y el cálculo, y la función es secundaria en importancia.

Me divierto el descubrir los procesos, qué se puede hacer con el material, y en este caso la función es una pura coartada.

Bravo Ron, hay que tener bemoles para reconocer que según el proyecto, el diseñador se interesa más por la funcionalidad o bien por el contrario, esa función es un simple pretexto para crear determinadas formas, en este caso, unas sugerentes y bellas formas, de lo cual estoy totalmente a favor.

A veces, como bien decía el señor Arad, se crean productos que seguramente al utilizarlos no satisfacen al 100% las necesidades del comprador, ya que por ejemplo en esta rocking chair puede ocurrir que no sea todo lo cómoda que quisiesemos o que si nos balanceamos demasiado podemos dar una “vuelta de campana” y pegarnos un buen tortazo.

Pero como bien comentaba al principio de la entrada, a veces una empresa necesita tener esa pieza que tal vez no sea el mejor producto funcionalmente, pero de cara a la galeria se convierte en el diseño que identifica una marca, un estilo, en definitiva, lo que da el prestigio y lo más importante, las ventas, bien de ese producto o de cualquier otro del catálogo.

Por último, y ya que hablaba de ventas, esta preciosidad nos saldría por unos 700 €, que para ser casi una pieza de museo, no está nada mal.

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